02 febrero 2012

Paso primero

No sé si lloro de felicidad, de tristeza, de melancolía, de que me hace feliz estar donde estoy, haber aprendido lo que aprendí y pensar, a la vez, que ya no voy a volver a aprenderlo. Qué mágico.
Esta puerta que se me abrió, este nuevo camino, cuántas cosas por descubrir, cuánto de todos me quedó guardado en el corazón.
Siento que canalicé mucha Malena, que todo lo que hacía sola en mi pieza frente al espejo ahora lo hago de forma natural frente a un grupo de espectadores.
¿cómo empezó todo? Eso no recuerdo, cómo era antes de ser ahora.
Es como si me angustiara saber que no volverá a suceder nunca más, nada de lo que me pasó estos meses: mi encuentro con la música, mi encuentro conmigo misma, con YO, con mi conciencia; cumplirme todos los deseos, saber qué deseo, qué ideas raras y locas... Serme fiel, estar presente, vivir acá, confiar.
Esta despedida sin final, esta tristeza que me invade, estas ganas de escaparme, esta sed de más crecimiento, y este momento: saber que todo fue impulsado y ahora hay que seguir el impulso, desarrollarlo, profundizarlo.
Si bien tengo deseos, sueños, anhelos, fantasías, hoy siento que me importa más disfrutar el camino que el adónde puedo llegar, porque cuando me veo en esos sueños me escucho hablando de las maravillas que encontré antes de llegar.


-ms

dic11

23 enero 2012

Quiero dar un por qué

Creo que escirbir es lo que estoy evitando poruqe si lo escribo lo saco de mi, un pooc, lo pondo en palabras y al nombrarlo lo defino y al definirlo lo encasillo, y al encasillarlo lo encierro.
Y a la vez ni. Escribirlo es plasmarlo, hacerlo real, saber que perdurará rn el tiempo, que cada vez que lea el texto evocaré este momento.
Tampoco creo que escribirlo, definirlo, encerrarlo, sea lo que pase escribiendo este texto, porque sólo se me vienen palabras agradables, y el sentimiento de tristeza que aparece es hermoso porque habla de un porfundo amor.
Amor hacia la vida, a poder experimentar esto, tener tanas sensaciones.
¿A dónde voy? ¿es que voy a algún lado? qué incierto es el futuro, ayyy ¡qué incierto es el presente!
No encuentro las palabras juntas para definir lo que siento porque es tan contradictorio a cada paso que se me hace difícil entenderlo racionalmente, ¡y pretendo saber el futuro!.
¡Qué angustia de vida siente quien vive la vida conciente! Quien vive sientiendo profundamente, que vive porque siente conciente, que es conciente porque vive sientiendo, quien siente porque tiene una conciencia viva. (Y yo soy de este grupo).
Pero no puedo conectarme con alguien que no asuma este mismo compromiso, que no ande el amino de la conciencia, que pase porque "la vida es asi" y no sea responsable, no asuma su vida. No puedo estar con alguien que no tenga profunda fé que la vida es un regalo y es menester nuestro hacerla valer.

-

Me asombro al ver que mis acciones pueden influir en tu estado anímico, y ver cuánta gente delega en otros ese poder. Eso no es amor, ya lo creo. No es que esté mal, logro entender cómo funciona pero no hay una explicación de por qué es así.
Con esto quiero decirte que no logro poder darte una explicación racional de por qué mi compromismo con la vida, con sentir todo el sentimiento, ver cómo se desarrolla y qué misterioso se transforma.
Valoro tu esfuerzo, tu cambio más notable que es dejar de drogarte -o como lo llames- de anestesiarte, de por fin darte cuenta que tenés una fuente de energía creativa, que sos inteligente y que podés llegar a tener un alto nivel intelectual si tan sólo seguís el camino que empezaste ahora, la vida sana, nutrirse de las cosas mágicas, levantarse del sillón, apagar la tele, respirar profundamente.
Tengo tantos sueños con vos, tanto amor en nosotros. Pero hay algo que me impulsa a seguir mi camino, y si hay un impulso que viene desde el centro, sólo me dejo mover...




-ms

Mi manera de quererte

¿Sabés qué es lo más loco del amor? Que cuando uno quiere, quiere lo mejor para ese alguien sin ver la condición. Qué bueno que te quiero sanamente. Ojalá pudiera darte más.
Pienso en vos, como persona y me alegra saber que influí para bien. Lo que me pone más contenta es que uno aprende en la medida que se abre par aprender, y si rescatás todo lo bueno, hace que toda nuestra relación, cual sea, tenga sentido.
Yo te quiero sin condiciones, te quiero a vos, a todo lo que te hace. En cambio vos me querés condicionadamente, no aceptás otro tipo de relación entre nosotros, sólo querés ESO. Y me pone muy triste no poder darte lo que buscás en mi, me pone más tirste que busques algo, porque eso quiere decir que no me aceptás tal cual vengo, querés moldearme según tus necesidades. La relación que querés establecer conmigo, pongasle nombre o no, requiere un compromiso sentimental determinado. Lamento que no puedas disfrutar de mi cariño y mi compañia. Tengo muchos besos para darte pero no puedo ofrecerte la estabilidad emocional que demandás.
Que yo tome decisiones no quiere decir que me sean indiferentes.
Tu temor al dolor futuro no te deja disfrutar el presente. Te la pasas pensando que después vas a extrañar este momento en vez de estar acá. No es que haya que vivir sin pensar en el futuro, hay que pensarlo, pero sólo eso: pensar en el futuro, vivir en el presente. DIsfrutá hoy los sentimientos de hoy, y descubrirás mañana otro nuevos.


-ms

Alguien

Y cada vez que me despierte a tu lado quiero decir que por hoy te disfruto, que este momento es el que vale. La inspiración. Cada vez que inspiro digo lo mismo, y cada vez que exhalo deseo que no te vayas, que no sea sólo una linda senación, que duermas conmigo esta noche así mañana cuando me despierte piense: Seres de luz, que hemoso nosotros.
Sueño que logramos hacerlo despacio, nada me apura, no encuentro donde ir, sólo quiero caminar con vos El Camino. Ser Dos.
¿Quién serás? ¿serás vos? ¿cómo será nuestro nosotros?
Mágico.


-ms
nov11

02 noviembre 2011

Sin recuerdos

Tu paso fugaz por mis horas sólo dejó sensaciones agradables, palabras y mucha confianza en mi misma. Algún recuerdo entre otros, charlas divertidas y aunque no recuerdo qué decía, sé que decía lo que sentía, que me sinceré, nada me guardé (quizás sólo unas rimas, que ya nunca te daré, no, nunca). También unas cuantas ilusiones y ganas de compartirme y ganas de conocerte e ir juntos de paseo... si... las ansias del amor. Pero mi amor no pide tu presencia, tu voz ni que me pienses ni que me nombres.
No te extraño porque no recuerdo nada que me haga desearte. Siento unas cuantas ilusiones tristes, es lo único que me apena, que te estaba abriendo mi mundo y andá a saber por qué motivo te fuiste, con qué excusa no viniste conmigo al bosque.
Y es que si lo supiera estaría tratando de hacerte ver todo lo demás y que te des cuenta de lo chiquito que es tu planteo vano.
No sé qué acordarme cuando me acuerdo, aprendí mucho y esa fue mi primer sensación cuando te fuiste.
Ya no quiero que vuelvas, porque no sé qué tipo de relación podría tener con una persona con estas actitudes, tan egoísta.
Vos te fuiste por lo bien que te traté, y lo bien que respondí a todos tus inseguros, estériles y sin sentido. A vos te asustó que yo te amara incondicionalmente, aunque intentes convencerte de lo contrario.

-MS 25/10

12 octubre 2011

Pobres palabras abandonadas

Me llaman las palabras porque es mi tarea escribirlas, aunque no sé si nacen de mi o las estoy escuchando.
No importa cómo puedo empezar el texto ni cómo hilar las ideas, todo forma parte de esto que te quiero decir y a falta de tu presencia, lo escribo.
Tampoco importan las palabras crueles y tristes que pueda llegar a escribir porque este bordecito de colores lo ilumina todo.
Me mueve el dolor. Empezar a describir cómo duele un atardecer, la llamada de la noche, y tu ausencia. La cruel combinación de cualquier cosa con tu ausencia.
No puedo escribir un poema de dolor, porque al intentar describirlo me pregunto ¿qué es el dolor?, y no sé qué es. No sé qué me duele porque no sé qué es el dolor. Entonces me quedo con el placer.
Sí, el atardecer y sus colores, el Sol que se despide estirando sus brazos, prometiendo que volverá. Yo lo sé, siempre vuelve.
La noche, la tranquilidad, que nos da el espacio para descansar, o leer, escuchar el silencio. Las voces en el silencio. Y si aparece tu voz ¡qué alegría: la recuerdo! Recuerdo su sonido, aunque no sé qué estás diciendo. Te escucho en el silencio y eso quiere decir que alguna vez estuviste, que exististe, que me hablaste.
Y después de tanto miedo, sólo queda el miedo. ¿Tanto miedo para qué? Ahora sólo queda el miedo.
¿A qué le tenemos tanto miedo? ¿a lo incierto? ¿eso decías? ¿y qué es lo incierto? ¿y qué es lo cierto? porque para temerle a lo incierto es que hay algo cierto, y yo veo todo tan incierto.
¿A qué le tenemos tanto miedo? ¿Para qué tememos tanto? ¿Qué nos deja de bueno? Tenía miedo que te fueras sin firmar el libro, y así fue; tenía miedo que no resultara, y así parece. Y la conclusión es que el miedo es tan poderoso que hace todo realidad, ¿te das cuenta? Todo a cuanto le tememos nos ocurre.
¿Miedo? El miedo es una puerta -o unas cuentas- que al abrirla, no hay nada, ni puerta. El camino del miedo conduce a la nada, ni camino, ni siquiera conduce.
¿Tanto miedo para qué? Ahora sólo queda el miedo, y pronto será (dejame aunque sea la ilusión de que sea algo) un recuerdo. Pero sé, -¡ay sí, lo sé!- el miedo lo volverá a nada; y los sueños, las risas, los poemas, las comidas, las canciones, se olvidan, porque los ocupa el miedo y los hace nada, ¡nada!.
Y escribo, si, porque puedo sacar afuera lo que me pasa por dentro, puedo mostrarme pura y trasparente, y no me avergüenzan mis sentimineots -no al menos cuando escribo-.
Y escribo, si, todo lo que te diría. Ahhhh, no, es más placentero escribirlo, y tenerlo, leerlo y viajar de la mano de las palabras; mejor que sólo pronunciarlas y que se pierdan en el aire. Sí, mejor escribir que decir. Si las digo corro el riesgo de que me respondas.
Sí, claro que una parte mia quiere saber qué tenés para decir, pero eso afecta directamente lo que me pasa a mi, y no sé si ocurre a la inversa, entonces corro el riesgo, también, de que todo esto que quisiera decirte no te afecte -y eso me afectaría otro tanto.
El amor incondicional, ¿quién pudiera negarlo? NO dejo de amarte sino que acepto que me gustaría que fuera mutuo, y que no sea sólo amor sino también ganas de ser una pareja.
Y te llamo para verte, para proponerte un si, decirte que estoy dispuesta a jugar esta ficha, y te negás, cobarde, te negás. Te llamo para proponerte que nos amemos, que seamos uno, que seamos dos. Y te negás, cobarte, te negás.
Estoy dispuesta a amarte. Ahhhh, no, es más profundo que eso. Es dejar que me ames. A mi , a toda yo.
Es sólo que no quiero que seas uno de los tantos, unas cuantas hojas que hago un bollito y tiro a la basura, con la misma inercia que hago tantas cosas...
Te estás yendo y te veo. Vos no prometes, como el Sol, que volverás.
Te levantaste y te sacudiste, quizás, el sueño.
Te estás yendo, ¿a dónde te llevás todo ese enojo y desconcierto? ¿es enojo? ¿a dónde vas sin mi beso? ¿a qué lugares solitarios y fríos puede llevarte tu mente? Tu mente equivocada, tu mente en negativo, tu mente con sus miedos y vueltas sobre si misma.
Escuchá tus pensamientos: estás tratando de autoconvencerte de que está bien, que tu soledad está bien, que no disfrutar de este amor está bien, y estás buscando razones por las cuales seguir yéndote sin mi beso. Este beso que jamás te negaría. Este beso que nace en mi corazón y quiere llegar a tu boca, a tu piel, a vos... impalpable.
Te vas, te seguís yendo. Ahora estás en el recuerdo de las partidas. Te vas y no me ves, ni me sentís.
Te estás quedando sordo porque no parás de hablarte. Sabés que si te callaras, te escucharías y te quedarías. No te irás muy lejos, porque la tozudez y el orgullo son un ancla. Siempre te dejan varado lejos de cualquier puerto, incluso lejos de cualquier horizonte.
No querés dejar de hablarte porque sabés que no hay razones para que te vayas, mas tu cobardñia intenta protejerte de mi amor, protejerte porque puedo verte desnudo.
Tengo un montón de ilusiones que te buscan, que se entristecen cuando les decís que no van a ningun lado, y que pueden ya decansar y esperenzar, tal vez... otro amor...
Los poemas que llevan tu nombre, ¡oh, pobres palabras abandonadas! Las escucho sin madre, sin padre, parias vagando en el cuaderno, agonizando sin sentido; están, -¡ay, pobres palabras abandonadas!- tan solas en el papel, buscando algún sentimiento donde ir, algo que significar.
Te nombro y te materializo, y puedo sentirte cerca aunque sea el instante que dura tu nombre.
No pienses qué decir. No intentes decir algo lírico. Te escucho igual; tu ausencia, tu silencio y tu cobardía que intenta esquivarme, hablan más de lo que quisieras. Porque yo puedo verte, por eso quiero abrazarte, porque sos tan sensible y cobarde.

-Malena Suhcled

11 octubre 2011

Yo decreto

Anoche me vi, como una película pasaba mi vida, entre el pasado, el futuro, y este Eterno Ahora. Me ví feliz, brillaba tanto, tan cómoda en mi cuerpo, tan conciente de quien soy.
Estaba arriba de un trapecio, con una nariz y un clarinete. O arriba de un árbol, o en un bosque metiéndome adentro del río, siendo el río. Abrazando niños, ¡cómo se reían esos niños!. Me ví en distintas partes del mundo: con maestros espirituales en la India, o en Egipto, en Rusia con el circo, en las selvas de África, barcos, agua, montes... precipicios...
Me ví bailando en CentroAmérica, dando multitudinarios conciertos, grabando discos, conociendo gente, llenísima de amigos. Me veía acróbata, y me veía payaso.
Me veía meditando, cantando mantras, por alguna otra dimensión.
Me impactó mi luz, y mi belleza, y tan destacada en todas las artes. Me escuhé en ese sueño y decía: "yo soñé esto".
Más tarde, mientras hablaba de las actividades que hago en este momento, me ví, me ví hoy, me ví Malena, y me escuché diciendo: "yo soñé esto".

Moraleja: cuando el deseo es sincero, cuando viene de lo más profundo de uno, le es vital concretar eso que anhela. No es que me gustaría ir hacia allá, es que esa es mi vida, es lo que yo decreto.

-ms

29 septiembre 2011

Quereme

Quereme así soñadora. Quereme así loca. Quereme así viajera. Quereme sentimental. Quereme así rromántica. Quereme así palabras. Quereme así música. Quereme así colores. Quereme así vital. Quereme así payaso. Quereme sentimiento. Quereme así pasión. Quereme así aire. Quereme así elemento. Quereme así naturaleza. Quereme así esencia. Quereme así feliz. Quereme llanto y quereme sonrisa. Quereme así vida. Quereme así espíritu. Quereme así luz. Quereme así sonido. Quereme así vibración. Quereme así río. Quereme así montaña. Quereme así abrazo. Quereme así Universo. Quereme intensa. Quereme así explosión. Quereme así calma. Quereme así inmensa. Quereme así maravillosa. Quereme así conectada. Quereme así libro. Quereme así árbol. Quereme así refugio. Quereme así de a dos. Quereme revolución. Quereme convicción. Quereme plenitud. Quereme comunicación. Quereme así ciclo. Quereme así estrellas. Quereme así magia. Quereme así inocencia. Quereme así ternura. Quereme así posible. Quereme así compañera. Quereme así mimitos. Quereme así cosquillas. Quereme así amanecer. Quereme así aroma. Quereme así noche. Quereme así gusto. Quereme así alimento. Quereme así electricidad. Quereme así química. Quereme así círculo. Quereme así mar. Quereme así cristal. Quereme así belleza. Quereme así compromiso. Quereme así fiel. Quereme así incondicional. Quereme así amor.
Quereme así, así como yo te quiero.


-Malena Suhcled.

23 septiembre 2011

Inseguridades

Necesito dar siempre lo mejor de mi. Cuando no me siento cómoda y reconozco que hay tareas que no hago o que evito, cuando sé que podría dar más, me pesa el no poder concretarlo.
Es como que quiero darte una Malena perfecta, correcta, admirable, encantadora, llena de información y conocimiento, de ganas. Y es que... ¿no soy todo eso ahora? ¿qué quiero: darte una Malena ya hecha o compartir con vos el proceso? ¿me juzgarás si me tropiezo, o si cambio de parecer en algún momento, o si a veces -como suele pasarme- siento el abismo de la inmensidad y sin quererlo tengo miedos? ¿no es cierto que estoy llena de esa energía vital a la que hago referecia? ¿no es cierto que estoy comprometida con lo que vengo viviendo? Si algunas veces deslizo o no me mido, no quiere decir que deje de estarlo, porque lo reconozco y a partir de eso es el cambio.
Para mi es muy nuevo, poder compartir todas mis vistudes y mis 'defectos', sin acusarme. Mostrártelos, pedirte ayuda, al menos decírtelos para que me ayudes a detectarlos cuando vienen. Aprender a entregarme. Saber tu amor puro. Amor a mi esencia, a mis deseos, a la magia. Que no dejás de amarme o no me creés menos si alguna vez me tropiezo en las trampas de la mente y eso me angustia. Confiar en que vas a contenerme, no a resaltármelo, ni a recordármelo o acentuármelo.
Entiendo el concepto de tener un compañero, pero no es lo mismo que llevarlo a la práctica. Otra vez, aprender a entregarme. A entregarnos, porque si no es recíproco no sirve.
Creo que el miedo es, en resumen, que seas conmigo como yo misma soy, a veces, conmigo. Y aunque aprendo a perdonarme y disfrutarme, de tanto en tanto vuelve ese dedo acusador y esa vara imaginaria, que me mide en base de conceptos ideales, las acciones sin tener en cuenta los sentimientos. Pero ya estas veces son las menos.
Ahora que me doy cuenta que somos dos, y ya no por separado, me pregunto si tenés ganas de que nos ayudemos, que nos conectemos y aprendamos juntos a ver los colores, a buscar y asumir nuestra misión en esta vida, que aprendamos a respirar juntos, a besarnos con las manos y con los ojos; me pregunto si querés venir de viaje conmigo...
...si querés que seamos compañeros...

-Malena Suhcled.

Lindo Juan.